Esta estatura representa a Guanyin, el Bodhisattva de la Compasión, una de las figuras más queridas y veneradas del budismo en Asia oriental.
Aparece sentada en postura de meditación sobre un trono de loto.
La pieza data de la dinastía Ming (1368-1644), específicamente de los siglos XVI o XVII.
Es una escultura de metal (probablemente bronce o una aleación similar) que conserva restos de una elaborada decoración.
La figura presenta los atributos clásicos que identifican a esta divinidad en el arte chino:
-Atavío Real, como corresponde a un Bodhisattva, viste lujosas vestiduras con bordados finamente detallados y joyas pesadas.
Lleva una corona alta y muy trabajada. Es común que en el centro de estas coronas aparezca una pequeña imagen de Amitabha, el Buda de la Luz Infinita, de quien Guanyin emana espiritualmente.
La mano derecha está levantada en un gesto (mudra) que suele simbolizar la enseñanza o la ausencia de miedo. La mano izquierda sostiene un pequeño recipiente, posiblemente un jarrón de agua pura (o néctar), que utiliza para aliviar el sufrimiento de los seres.
Esta obra es un excelente ejemplo del estilo Ming, caracterizado por una mayor naturalidad y elegancia en comparación con periodos anteriores. La serenidad del rostro, con los ojos entrecerrados en meditación, invita al espectador a un estado de calma. La base de loto, símbolo de pureza que nace del fango, refuerza el mensaje espiritual de la obra.
Sus dimensiones (75 cm de altura por 46 cm de ancho).

